Vida Sana

Cuanto azúcar puede consumir un niño

azúcar

La glucosa es un hidrato de carbono simple que lo podemos encontrar en la sacarosa (azúcar) que consumimos. Al consumir glucosa, esta va hacia la sangre, y de ahí al hígado. La función principal es generar energía, pero el exceso de energía que se genera se va a almacenar en forma de grasa.

Es muy importante cuidar desde niños cuanto azúcar se toma, ya que una de las responsabilidades de los padres es fomentar los buenos hábitos alimentarios. Acostumbrar a los niños a comer sano y equilibrado.
Y es que el azúcar está mucho más presente en la alimentación de lo que pensamos.

Abusar del azúcar puede acarrear grandes problemas de salud, desde obesidad, hasta diabetes, caries y problemas en el futuro cardiovasculares.

Así que hay que aprender a tomar alimentos con azúcares añadidos de forma muy moderada, y cuantos menos mucho mejor.

Introducir el azúcar en la dieta del bebé

Hay que diferenciar entre el azúcar que encontramos en muchos alimentos procesados del que viene de fuentes naturales. Este segundo sería la fructosa, y lo podemos encontrar en la fruta.

Puede parecer lo mismo, pero no lo es. A pesar de ser en ambos casos aportes de calorías en forma de hidratos de carbono, el metabolismo que sufre nuestro cuerpo con estas dos fuentes es diferente.

Así que una vez visto esto, parece obvio que el azúcar que debiera consumir un bebé tiene que tener como fuente la fruta.

Al estar en uno de los momentos de mayor crecimiento, un bebé puede necesitar alrededor de 1200 calorías. Y como mucho deberían consumir los niños de 1 a 3 años unos 17 gramos de azúcar diarios.

El azúcar en los alimentos

El abuso del consumo de azúcar es un problema. Y el mayor de los problemas es que en general no hay mucha conciencia sobre qué alimentos procesados que compramos en el supermercado contienen azúcares.

Hay quienes miran las etiquetas para comprobar los valores nutricionales de los productos.
Pero el problema es que en ocasiones, en estas etiquetas el azúcar se camufla con otros nombres.

Algunos son los siguientes;
Concentrado de zumo de fruta, sacarosa, glucosa, jarabe de maíz de alta fructosa, dextrosa, malta, melazas, lactosa, miel, jugo de caña, etil maltol y maltodextrina.

Desde los embutidos envasados y procesados, a los yogures. Por supuestos las galletas, papillas y leche llevan azúcar. Ahora bien, ya que sabemos que la información la podemos encontrar en las etiquetas, debemos estar atentos.

Las papillas preparadas suelen tener cantidades de azúcares superiores a las recomendadas para un bebé.

Si hablamos de la leche de fórmula, nos encontramos que la mayor parte de sus calorías provienen del azúcar.

Las galletas que suelen ser de los alimentos más recurridos para los niños tienen unas cantidades enormes de azúcar. Para hacernos una idea, una sola galleta contiene alrededor 20 gramos de azúcares. Así que quizás sea mejor buscar galletas sin azúcar y asegurarnos de lo que pone en la etiqueta.

En el caso de los yogures, uno sólo ya contiene la cantidad diaria de azúcares recomendada para un bebé.

Llegados a este punto, lo que debemos hacer es ser muy conscientes del problema. Revisar el etiquetado, y buscar los alimentos más adecuados, con menos azúcares y más sanos para nuestros bebés.

Cuáles son las consecuencias del exceso de azúcar en los bebés

Más arriba hablábamos de las consecuencias que tiene el consumo del exceso de azúcar.

A diferencia de los adultos, los bebés aún tienen el gusto por desarrollar. De este modo, podemos aprovechar esto como una ventaja.

Debemos educar su paladar, de modo que la carencia de azúcares en los alimentos, a un bebé nunca le va a resultar insípido, pues no tienen memoria de paladar previa.

De modo que si evitamos darles azúcar, lo que estaremos consiguiendo es generarles buenos hábitos alimentarios. También estaremos fomentando una alimentación sana y equilibrada.

Recuerda que los pediatras suelen recomendar no añadir ni sal ni azúcar en los alimentos de los niños. Así se van a acostumbrar también a conocer el sabor real de los alimentos, y no el adulterado por los añadidos.

Un exceso de consumo de azúcar va a provocar que el bebé gane un exceso de peso, lo que va a ser perjudicial para su salud.

El páncreas del bebé va a tener que producir mayor cantidad de insulina para absorber el azúcar en sangre. Este proceso puede llevar a la diabetes.

Puede padecer problemas de coagulación y oxigenación en sangre, lo que puede afectar de forma negativa el crecimiento del bebé.

Los primeros años de un bebé van a marcar el resto de su vida. Así que si sufre exceso de peso el bebé, es bastante probable que durante el resto de su vida también lo sufrirá.

Hábitos saludables para evitar un exceso de azúcar

Como hemos visto, somos los responsables de lo que comen nuestros bebés, ya que ellos no pueden elegir qué comer.

Desde que son bebés les debemos inculcar hábitos saludables, obteniendo los azúcares de frutas y verduras, y no de alimentos procesados.

En la medida de lo posible debemos hacer lo posible para que nuestros bebés no padezcan enfermedades. En muchos casos ciertas enfermedades pueden ser evitadas con una alimentación adecuada.

Así que no debemos perder el ojo de lo que comemos y damos de comer a los hijos.

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