Vida Sana

¿Qué conocemos de los conservantes y colorantes?

Conservantes y Colorantes

¿Qué son los conservantes y colorantes?

En muchas ocasiones cuando compramos productos que vamos a usar para la alimentación de nuestros hijos y la nuestra no tenemos en cuenta a la hora de elegirlos su composición y sus agentes químicos. Y es en este punto donde nos encontramos con los famosos conservantes y colorantes, pero ¿Qué sabemos de ellos?.

Conservantes y Colorantes

Los colorantes se usan para recuperar o potenciar el color de los alimentos, ya que este es uno de los primeros estímulos que recibimos al ver un alimento.
Los colores se potencian en ocasiones para mostrar un alimento con más color y más atractivo a los ojos del consumidor o para recuperar colores que se han perdido durante los procesamientos de los alimentos.
Es una práctica común desde la antigüedad, usándose productos naturales como el azafrán.

La función de los colorantes es sencilla, simplemente potenciar el color o recuperarlo, pero desde la perspectiva del consumidor esto va mucho más allá, ya que le genera una serie de sensaciones que le pueden incluso provocar una modificación subjetiva tanto del sabor como del olor. Ocurre con ciertos alimentos que el color puede variar debido a los procesos de transformación, pero el consumidor prefiere ver un color constante en todos ellos. La variabilidad natural de las materias primas hace que este color constante solo se pueda obtener realizando una modificación artificial. Por otra parte, hay sustancias colorantes naturales de los alimentos que son sensibles a los tratamientos utilizados en el procesado (calor, acidez, luz, conservantes, etc.), destruyéndose, por lo que deben substituirse por otras más estables.

Hay otro tipo de alimentos que al ser artificiales como son las gominolas o como los caramelos no tienen ningún color propio, y, para hacerlos más atractivos se colorean de forma artificial.
Otra función que tienen los colorantes es la identificación visual que va a tener por parte del consumidor, ya que en ocasiones el éxito o fracaso de un producto de consumo se debe a su apariencia.

Actualmente las regulaciones legales han hecho desaparecer muchos de los colorantes utilizados en años anteriores que en algunos casos llegaron a ser tóxicos, de modo que se ha ido creando en los últimos años una tendencia a utilizar, en la medida de los posible, colorantes naturales en lugar de colorantes sintéticos, motivado por la presión de un sector importante de consumidores.

Podemos resumir que colorear los alimentos se debe única y exclusivamente a un maquillado o resaltado del alimento por lo que el riesgo para la salud del consumidor debería ser inexistente.

Por otro lado, los conservantes son sustancias que se añaden al alimento con el fin de mantener su estabilidad y seguridad microbiológica. Retardan o inhiben los procesos de alteración.
Hay diferentes tipos de conservantes como son los nitratos y nitritos que se usa como antimicrobianos y para el curado de productos cárnicos pues los protegen del clostridium botulinum, bacteria que provoca el botulismo.

Los nitratos pueden dar lugar a la formación de nitrosaminas que son potencialmente cancerígenas y este hecho ha obligado a una estricta regulación de su uso.

Los sulfitos se utilizan para el control de los procesos de fermentación. Algunos de ellos son el nitrito potásico (E 249), nitrito sódico (E 250), anhídrido sulfuroso (E 220), acido sórbico (E 200), acido acético (E 260), acido málico (E 296), etc.

Los agentes aromatizantes son sustancias que se añaden tanto a los alimentos como a bebidas para proporcionarles un aroma nuevo o corregir el propio. Pueden obtenerse de extractos naturales vegetales.

Los edulcorantes son aditivos que proporcionan sabor dulce a los alimentos y, pueden ser naturales como el sorbitol y artificiales como la sacarina y el ciclamato. Algunos de ellos son el aspartamo (E 951), ciclamato (E 952) sacarina (E 954) xilitol (E 967), etc.

Los potenciadores de sabor son sustancias que tienen la función de reforzar o incrementar el sabor de un alimento. Uno de los más utilizado es el glutamato, en especial el glutamato monosódico que se usa añadiéndole a caldos, salsas, platos precocinados y alguno de los snacks más consumidos por nuestros hijos.
Este aditivo plantea numerosos problemas en las personas que consumen productos que lo contiene ya que aumenta el hambre de forma compulsiva llegando a comer hasta un 40% más, debido a su uso en las cocinas asiáticas, especialmente restaurantes chinos, se le conoce como síndrome del restaurante chino. Alguno de ellos; glutamato monosódico (E 621), glutamato monopotásico (E 622) y glutamato cálcico (E 623) etc. En el momento de verlos en la composición de un producto se debería devolver inmediatamente a su balda

Los estabilizadores como son los espesantes, los gelificantes y los emulsionantes, se usan para mantener el aspecto y la textura de salsas, helados, cremas, batidos, siendo los más usuales son el agar-agar, almidones modificados, las pectinas, goma guar, etc.
Algunos de ellos son el ácido algínico (E 400), agar-agar (E 406). goma guar (E 412), sorbitol (E 420), manitol (E 421), glicerol (E 422).

Los antioxidantes son sustancias que se añaden a los alimentos para frenar los procesos de oxidación provocados por la luz, el oxígeno y el contacto con los metales. El ácido ascórbico es un antioxidante natural. Algunos antioxidantes son el ácido sórbico (E 300), alfa tocoferol (E 307), extractos de origen natural ricos en tocoferoles (E 306), ácido tartárico (E 334)

Por último, nos encontramos con los correctores de la acidez entre los que destacan el carbonato sódico, potasio y magnesio.

Hay estudios que afirman que hay niños que han tomado refrescos que contenían conservantes y colorantes han mostrado cuadros de hiperactividad y déficit de atención. La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria ha afirmado que hay otros factores que también pueden influir como son los factores genéticos y medioambientales, y que estos trastornos no aparecen en niños sanos sino en niños que ya han mostrado con anterioridad cuadros de hiperactividad, incrementando sus síntomas.

En cualquier caso, debemos siempre vigilar la alimentación que damos a nuestros hijos y evitar un consumo excesivo de conservantes y colorantes, ya preferiblemente lo que debe primar es el consumo de productos naturales.

 

 

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