Vegetarianismo

Tempeh, qué es y cuáles son sus propiedades

tempeh

Ciertos alimentos que en los últimos tiempos se están convirtiendo en populares, ya eran de consumo habitual es Asia desde tiempos inmemoriales, como es el caso del Tempeh.

Sus orígenes están en la isla de Java en Indonesia, donde siempre ha sido un alimento muy apreciado debido a las proteínas que proporciona, así como la sencillez de su preparación y lo accesible que resulta.
Ahora viene la pregunta, ¿Qué es el tempeh?

Qué es el Tempeh

Pues bien, el tempeh es un alimento que se elabora a partir de la soja, cocido y fermentado con el moho conocido como rhizopus.

Debido a su popularidad ya se puede encontrar en algunos mercados y supermercados. Pero también lo podemos preparar en casa, y así hacerlo aún más sano, que si lo compramos ya procesado.

Cuando lo compramos procesado, debemos mirar atentamente la etiqueta, puesto normalmente, además de la soja, lleva otros cereales como la cebada, además de algunos aditivos.

El sabor del tempeh se asemeja mucho al de las nueces, es bastante sabroso. Esta es una de las ventajas con respecto al tofu, ya que este tiene un sabor bastante insulso.

Por otro lado, el tempeh, tiene mayor cantidad de calcio, isoflavonas y proteínas que el tofu. Así que si ya has probado el tofu, tienes que probar el tempeh.

Propiedades del Tempeh

Las propiedades del tempeh son básicamente los mismos que los de la soja. Esto se debe a que está elaborado a base de soja.

La propiedad más importante del tempeh es su alta concentración de proteínas, y este es el motivo por el que suele ser un alimento habitual en las dietas vegetarianas. Así pues, el tempeh aporta las proteínas que aportarían los alimentos de origen animal.

Para hacernos una idea de la cantidad de proteínas que aporta, consumiendo tan sólo 100 gramos de tempeh, el aporte es del 40% del total de proteínas que necesita nuestro organismo diariamente.
Además de esto, es un alimento bajo en calorías.

Más arriba mencionamos el aporte de isflavonas del tempeh, pues bien, estas tienen una gran capacidad antioxidante. Ayudan a la reducción de los síntomas postmenopáusicos, además del mantenimiento de la salud ósea, evitando la descalcificación.

Previenen tanto la osteoporosis como el sobrepeso.

El consumo de isoflavonas reduce el riesgo de padecer enfermedades cardíacas. Previene enfermedades relacionadas con el tracto digestivo y ayuda a regular los niveles de azúcar en sangre.

Se utiliza como reconstituyente de la flora intestinal, además de favorecer el tránsito intestinal.

El uso del Tempeh en la cocina

Debido a su versatilidad, el tempeh se puede usar de diferentes formas en la cocina.
La manera más común de cocinarlo, es cortándolo en cubos y luego se fríe o se saltea. Pero también se puede añadir a ensaladas o incluso bocadillos.

¿Cómo se cocina en su lugar de origen? Pues bien, en la isla de Java, Indonesia, se saltea hasta que se consigue que tome un color dorado, y se añade a cualquiera de sus platos locales.

Otras formas de cocinarlo es haciéndolo al vapor, hervido o al horno. Así pues, puede servir como guarnición o acompañante de otras verduras.

Si lo vas a freír, es mejor que lo hagas con aceite de oliva virgen extra, pues así te aseguras que no se generen toxinas nada saludables.

Cómo preparar Tempeh en casa

Siempre es mejor preparar este tipo de alimentos en casa, como el seitán, a comprarlos ya procesados. Como he comentado un poco más arriba, pueden incluir aditivos, y en cualquier caso, siempre hay que mirar con detenimiento las etiquetas.

Por otro lado, prepararlo en casa va a resultar bastante más barato que si lo compramos.
Lo primero que necesitamos es la materia prima, la soja. La tenemos que comprar descascarillada. Se dejará en agua en remojo durante una noche.

Al día siguiente hay que tirar el agua y lavar la soja.

Colocamos la soja en una cazuela cubriendo completamente de agua, y la cocinamos durante treinta minutos, añadiendo dos cucharadas de vinagre.

Cuando hayan pasado los treinta minutos, hay que retirar del fuego y añadir una cucharada con esporas del hongo rhizopus. Este hongo se consigue fácilmente en cualquier herbolario o tienda naturista.

Una vez que la preparación se ha enfriado, hay que colocar en una bolsa de plástico y perforarla en varios lugares con una aguja, así la preparación del tempeh podrá “respirar”.

Cuando tengamos el tempeh en la bolsa, vamos a presionarla para que tome la forma de una lámina de unos tres centímetros de altura. Colocamos la bolsa en un lugar cálido, de unos 30 grados, de 36 a 48 horas.

Una vez que haya pasado ese tiempo, ya tienes listo tu tempeh casero para comerlo.

El máximo de tiempo que va a durar son diez días si lo conservas en la nevera.

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